Los condensadores de potencia corrigen el factor de potencia de la instalación. Los motores, transformadores y balastos consumen energía reactiva que no produce trabajo pero sí circula por los conductores; cuando el factor de potencia baja del límite que fija la normativa, la distribuidora aplica un recargo en la boleta, y esa energía reactiva además carga los conductores y el transformador sin necesidad. El condensador entrega esa energía reactiva localmente, junto a la carga que la pide. Las cuatro referencias son trifásicas de 5, 10, 15 y 20 kVAr en 400V. Se conectan con su contactor específico —nunca con uno común— y se gobiernan con el regulador de energía reactiva, que conecta y desconecta pasos según la lectura instantánea.