El regulador es el cerebro del banco de condensadores: mide el factor de potencia de la instalación en tiempo real y conecta o desconecta pasos de condensadores para mantenerlo dentro del rango, siguiendo la carga a lo largo del día. Sin él, el banco quedaría fijo y podría sobrecompensar en horas de baja carga, que es un problema tan caro como no compensar. El modelo disponible es de 12 pasos, para bancos automáticos de tamaño medio. Se instala junto a los condensadores de potencia y sus contactores.